miércoles, 16 de marzo de 2011

1981

Y en Games Workshop…

A lo largo de 1981 Games Workshop no lanzaría una cantidad destacable de productos propios (siendo el caso de Citadel una clara excepción ya que su creciente gama de miniaturas se vería además incrementada con la aparición de su primer juego oficial, el Spacefarers, publicado a su vez por GW). Pero no obstante se estaban gestando varios proyectos que incluían juegos de mesa, de rol e incluso de miniaturas, sin olvidar naturalmente la apuesta de Ian y Steve por los juegos de rol en solitario.

Queda claro que los chicos de Londres no estaban de brazos cruzados. Aparte de preparar sus propios eventos anuales también acudían a numerosas convenciones, tanto nacionales como extranjeras (particularmente en USA) en un claro intento de promocionarse y de tomar el pulso a la afición, además de cerrar acuerdos de distribución con productores de toda clase de juegos y de buscar a diseñadores noveles cuyas habilidades podrían ser usadas en futuros lanzamientos. Pero esto no era más que el trabajo habitual, especialmente para Ian, quien de manera independiente y desde finales de 1980 se hallaba inmerso en la creación de su propio juego llamado Battlecars, aunque este proyecto tardaría aún más de dos años en ver la luz, debido muy posiblemente a que el Steve Jackson americano se le adelantó produciendo su propia versión del tema con su juego Car Wars (recordemos que Mad Max se había rodado en 1979 y otras películas, cómics y libros pertenecientes a este género eran de lo más común en aquellos días de Guerra Fría y amenaza nuclear). Ya hemos visto que las mismas ideas coincidían a ambos lados del Atlántico y muchas veces era más una cuestión de ser el primero en sacarla al mercado que de a quien se le hubiera ocurrido antes (Business is Business).

Otro hito fundamental de GW fue la apertura de su tercera tienda, esta vez en Birmingham, de nuevo con la asistencia del carismático Ian como figura principal del acto y con los habituales repartos de regalos y aparición de toda clase de sorpresas.

Se publica la White Dwarf número 26 con portada de Iain McCaig. Destacamos en esta ocasión la noticia de la intención del editor de convertir la revista en mensual, siempre y cuando pudieran reunir material suficiente para justificar esta periodicidad, para lo cual pedían ayuda a los lectores.

Foto superior: Ian Livingstone en el Origins USA

miércoles, 17 de noviembre de 2010

White Dwarf 24 y 25


En los meses de Abril y Mayo salió a la venta la White Dwarf número 24. Con portada de Dave Pether. Liz Lindars pasaba a figurar como la fotógrafa oficial y entraba a formar parte del equipo de producción artística.
Y como no puede ser menos, al tratarse de un tema muy interesante, reproducimos la editorial escrita por Ian.

“En los viejos tiempos, cuando había pocos juegos y la elección consistía entre si jugar a Diplomacy o a Diplomacy, no había prácticamente gente interesada en los juegos como un hobby potencial. Entonces llegaron Avalon Hill, SPI, y unos pocos más; y llegó TSR con tres libros de reglas malamente escritas dentro de una pequeña caja… ¿qué es lo que era? Ah sí, ya recuerdo, Dungeons & Dragons. A la gente le gustó Dungeons & Dragons, y bueno ya conocéis el resto. El año pasado TSR vendió 500.000 sets de D&D. Ahora se podría argumentar que esto ha sido un éxito comercial y que esto no debería suceder en un hobby tan esotérico como son los juegos ya que esto podría disminuir los estándares de los fabricantes. Yo diría que está sucediendo lo contrario, ya que el éxito de D&D ha atraído a muchas compañías nuevas a este campo, todos tratando de dar lo mejor de sí para lanzar un ganador. Simplemente observad como el estándar en presentación ha aumentado. Las bolsas de cierre hermético son casi una cosa del pasado al tiempo que surgen nuevos juegos con gráficos a todo color dentro de cajas de cartón rígido. Y los juegos realmente malos están cerca de su extinción, ya que ningún fabricante puede permitirse el tener un bodrio dentro de su gama.
Así que no está tan mal que los juegos del hobby obtengan un mayor reconocimiento, cuanto más mejor, digo yo.”







Como curiosidad de este número indicaremos el anuncio realizado por la compañía Task Force Games de incluir en su creciente gama de Pocket Games dos mini juegos aparecidos en la revista. Se trata del The Barbarian del propio Ian Livingstone y del Survival! de Bob McWilliams. Ambos juegos compartirían la misma caja debido a su mínima extensión, pequeña incluso para los juegos de bolsillo.


El número 25 de la revista comprende los meses de Junio y Julio. Su portada está ilustrada por Emmanuel y como maquetador aparece por primera vez el nombre de Richard Swingler.
Con este número la revista White Dwarf entraba en su quinto año de existencia y a estas alturas Ian ya la denominaba como “la voz británica del hobby de la ciencia ficción y la fantasía”.
Aparte de los anuncios de rigor sobre los eventos organizados por Games Workshop de los siguientes meses, lo más destacado es el anuncio de la más que próxima apertura de la que sería la tercera tienda de la cadena… Birmingham.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Breve inciso (Completando el blog)

Constantemente buscamos material con el que continuar este relato. Y algunas veces descubrimos ciertos detalles que se nos habían escapado en el momento de publicar la entrada en cuestión. En estos casos, si la información no es realmente relevante la dejamos pasar; pero si se trata de un documento de gran importancia siempre trataremos de incluirlo en su respectivo artículo.
Suele suceder con las fotografías, que por su rareza, siempre son bienvenidas.

Y hoy se nos ofrece un inmejorable ejemplo.

Navegando por lejanas costas hemos encontrado una magnífica fotografía del día de apertura de la tienda de Dalling Road. Hemos realizado los cambios pertinentes en la entrada en cuestión. Pero para que no pase desapercibida, ya que siempre es bonito recordar algunos de esos eventos que son de gran importancia en la historia de Games Workshop, realizamos este breve inciso y la colocamos aquí para disfrute de todos ustedes.



A muchos les sonará ya que habrán visto la versión en blanco y negro, pero si os fijáis con atención descubriréis que no se trata de la misma foto. Parece ser el clásico segundo disparo de las máquinas de carrete para asegurar un conveniente revelado, ya que las poses de la gente varían ligeramente, lo justo como para que hubieran pasado unos pocos segundos entre una y otra.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Citadel en 1981

Hablemos ahora de lo que estaba pasando en Citadel Miniatures.

Como ya sabemos Citadel se concibe en 1978 y su año de nacimiento oficial sería 1979. Podríamos decir que tiene un primer periodo de infancia que transcurre durante 1980, que hemos de considerar brillante al compararla con la de otras compañías en los primeros días de sus respectivas andaduras, y siempre teniendo en cuenta que contaban con el apoyo económico y logístico de Games Workshop.
Al llegar a este año 1981 Citadel alcanza la adolescencia.

Durante este periodo asistimos a varios eventos destacados que es imprescindible mencionar.


El primero fue la aparición de una nueva gama denominada Fantasy Tribes, inaugurada por la raza de los Gnolls, una especie de abuelos de los goblins que cuentan entre sus filas con auténticas joyas del humor, del tipo que destilaban las miniaturas de aquellos días; rápidamente les seguirían los enanos y más adelante los Trolls de Tom “Ral Partha” Meier, quien aprovechó una estancia en UK para dejar este gran regalo a los chicos de Citadel. Esta nueva línea causaría furor entre los jugadores gracias a la gran variedad de tropas disponibles para cada raza. De una forma muy embrionaria se podía adivinar el futuro de las miniaturas multicomponente.


El segundo hecho es bastante misterioso y difícil de ubicar en el tiempo, con lo que me podría estar equivocando al indicar este como el año en que sucedió, pero he intentado acotar la fecha lo máximo posible y creo que esta es la más aproximada.

Bryan Ansell abandona la dirección de Citadel por un periodo de tiempo no inferior a un año. Dónde fue, para hacer qué, o incluso la fecha exacta de su partida y regreso siguen siendo un misterio para mí. De lo que sí estamos seguros es que su puesto durante este lapso de tiempo fue ocupado por Duncan McFarlane; y de que Bryan volvía a estar en la fábrica a pleno rendimiento en 1983. En cuanto a qué se dedicó podemos hacer algunas suposiciones. Tal vez se tuvo que marchar por motivos familiares, sabemos que su mujer Diane trabajaba codo con codo con él en Citadel y puede que decidieran dedicarse más tiempo a si mismos y a sus seres queridos. O puede que quisiera dedicar sus esfuerzos a Asgard, su antigua marca, de la cuál no terminaría de desligarse nunca del todo y que aquel año lanzaría numerosas gamas de miniaturas, algunas con juego propio y que incluso abriría su propia tienda en Nottingham. Además puede que quisiera dedicarse a su faceta de diseñador de juegos, en la que se sentía muy a gusto, y con la que hacía menos de un año había lanzado su juego Laserburn el cuál estaba dando buenos resultados, a un nivel local, y comenzaba a disponer de una creciente gama de expansiones (de este juego hablaremos más adelante en profundidad).
Este paréntesis en la carrera de Bryan sin embargo no pareció afectar a la historia de Citadel, siendo como veis un detalle casi desconocido para la gran mayoría.


Aunque la fecha exacta hay que buscarla más bien a finales de 1980 podemos incluir otro de los más importantes eventos para Citadel en 1981, este fue la mudanza desde el Newark Folk Museum, que se les había quedado pequeño hasta el 10 de Victoria Street, aún en Newark.
El nuevo local era algo mayor y sobre todo les permitía mantener un sistema de almacenamiento lo suficientemente grande como para montar un servicio de venta por correo eficiente, incluido un sistema publicitario propio basado inicialmente en los flyers.



Y por último, entre estos grandes hechos, no podemos dejar de mencionar la expansión al mercado norteamericano. Para facilitar la distribución en dicho país, Citadel abre una filial “Citadel Miniatures USA” en Cincinnati, Ohio, más que posiblemente aprovechando su relación con Ral Partha y también casi con toda seguridad las infraestructuras de esta empresa. Puede que esta decisión sembrara la primera semilla de la separación con Ral Partha, pero si es así, esta aún tardaría mucho en llegar.

En cuanto a las líneas de Citadel del presente año comentaremos las más destacadas:

Las Fantasy Tribes que ya hemos comentado arriba.




La gama Spacefarers de ciencia ficción diseñada por los gemelos Perry sigue creciendo llegando incluso a disponer de un juego propio de escaramuzas lanzado a la venta por Citadel con la distribución y publicidad corriendo a cuenta de GW. Este juego también tendrá aquí su espacio, pero aún habremos de esperar un poco para verlo con detenimiento.



Los Star Cruisers diseñados para ser usados en el juego del mismo nombre y que disponían de tres razas diferentes:
-Pan Human Alliance
-The League
-Kjunklingr (esta última gozaría de una larga vida, ya que algunas de sus naves se reutilizarían en un juego muy posterior llamado Space Fleet)


Superheroes fue una gama dedicada a los clásicos personajes de cómics americanos aunque en este caso los personajes son pura invención de los diseñadores del juego de rol con el mismo nombre.

Además Citadel llegó a un acuerdo con Games Designers Workshop para lanzar la gama de miniaturas oficial de Traveller, el mítico juego de rol. La escala elegida era de 15 mm. y se comercializaban en caja con hasta 20 figuras por pack. Este acuerdo ampliaba las líneas de productos bajo licencia de Games Workshop y encadenaba aún más a las dos compañías, con GW produciendo en Europa el juego de rol y Citadel las miniaturas oficiales. Curiosamente no estaban disponibles en USA.


Ilustraciones superiores: la versión de Russ Nicholson de los Gnolls

Foto central superior: FT10 Gnolls borrachos tomada de Collecting Citadel Miniatures

Foto central izquierda: Catálogo de Citadel 1981

martes, 31 de agosto de 2010

White Dwarf 22 y 23




Finalmente hemos dejado atrás 1980 y llegamos al año 1981, y que mejor manera de hacerlo que comentando la White Dwarf número 22 cuya fecha la ubicaba entre ambos años, ya que salió a la venta en Diciembre y Enero. La portada era obra de Eddie Jones. Mary Common y John Bradley pasan a ser Artistas de Producción y les sustituye en la maquetación Liz Lindars. Bob McWilliams pasa a ser el Editor de su propia columna Starbase, dedicada a Traveller,.
En esta entrega se anuncia la creación de una empresa llamada Steve Jackson Games. Ya conocemos al diseñador de juegos estadounidense, pero sobre todo sabemos las confusiones causadas por la coincidencia de nombres entre él y nuestro Steve británico, además colaboraron estrechamente en varias ocasiones (como veremos en un futuro) lo que aumenta más si cabe el embrollo.

El número 23 de la revista, de Febrero/Marzo de 1981 tiene su portada dibujada por Emmanuel, y una vez más reproducimos la editorial de Ian Livingstone por ser esta particularmente interesante y de gran actualidad:

“Surjo del fondo de una pila de reglamentos, gráficos, tablas, módulos, ayudas de juego, dados y figuras, y esto me lleva a considerar el futuro de los juegos de rol. ¿Cuánto se tardará antes de que los escenarios de los juegos de rol acaben alimentando los ordenadores domésticos que dispongan de un display capaz de mostrar efectos holográficos?
Imaginad, cada uno de los jugadores sosteniendo un mando y viendo a sus personajes avanzar por un oscuro pasillo. Giran una curva y aparecen en pantalla una banda de feroces goblins en un magnífico y colorido 3D. No habría discusiones sobre quién está donde o la elección del oponente ya que la computadora lanzaría a sus goblins con sus hachas balanceándose hacia las cabezas de vuestros personajes. Los jugadores se gritarían entre ellos, mientras el sudor gotea desde sus preocupadas frentes y sus dedos golpean los mandos tratando de salvar las vidas de sus personajes.
Tenemos los juegos, pronto tendremos la tecnología, esperemos seguir aquí para disfrutar la oportunidad"





En esta White Dwarf se incluye una entrevista a Marc Miller, el creador de Traveller.
También se anuncia la creación de una nueva compañía de miniaturas de plomo en Inglaterra, Chronicle Miniatures, la cuál acabaría teniendo algo más que una gran relación con Citadel.

miércoles, 18 de agosto de 2010

¡Se ha visto un dragón en Manchester!





El cuatro de Octubre de 1980 Ian Livingstone regresó a sus orígenes en unas circunstancias muy especiales. La apertura de la segunda tienda de Games Workshop.

Este sería el primer paso en el camino de la creación de una cadena de tiendas dedicadas al hobby, en el más clásico estilo de la tienda original, donde este ocio pasaría a ser una experiencia por sí misma, y donde los dependientes serían auténticos especialistas con total capacidad para asesorar al público.

El lugar elegido fue el número 6 de St. James’s Square, bastante cerca de Albert Square, el centro de Manchester. El puesto de encargado de la tienda fue asignado a Bob Malin y contaría durante las primeras semanas con la ayuda de personal de la tienda de Londres, hasta que los “nativos” se sintieran seguros en sus puestos. El horario de apertura sería de 9:30 de la mañana a 17:30 de la tarde de lunes a sábado.
De esta forma el día elegido se abrió la tienda, un poco más tarde de lo esperado, pero para los numerosos aficionados que hacían cola en el exterior de la tienda, algunos de ellos durante toda la noche, no representó una gran molestia. Este interés por estar allí cuanto antes era debido, al igual que el día de apertura de Dalling Road, a la ilusión que despertaba en los muchachos el tener un lugar tan especial como este en su ciudad, y muy probablemente las grandes promociones preparadas para los primeros asistentes.
Las ofertas especiales incluían 6 Sets de D&D, 6 cajas de Traveller, 12 Manuales del Jugador de AD&D y 12 Manuales de Monstruos de AD&D, cada uno al precio simbólico de una libra, y además juegos Operation Crusader por solo 5 libras. También se pudo comprar durante todo el día la gama de los cuatro juegos recién lanzada por GW a 5 libras. Por si fuera poco los primeros doce clientes recibirían una suscripción por un año a la revista White Dwarf de forma completamente gratuita. Y naturalmente la tienda estaba surtida con todo el catálogo habitual de Games Workshop y con las miniaturas de Ral Partha, Citadel y Asgard.
Los más pacientes y madrugadores en esta ocasión fueron David Wood en primer lugar, quien aprovechó una de las ofertas de Traveller, seguido por Mark Browne y Dave Annis.
Para animar el evento se sumaron varios peculiares personajes a las visitas del día, entre ellos se podía ver a un patrullero espacial y a un wookie, sin olvidarnos de la visita estelar de Humphrey el Dragón.

Ya se habían puesto los cimientos y se comenzaba a construir la base del castillo de Games Workshop. La siguiente fase no tardaría en llegar, y en este caso la mirada de los dos compañeros se dirigiría a Birmingham.


Foto superior derecha: la cola para entrar antes de la apertura
Foto central izquierda: Ian corta la cinta inaugural con la ayuda de un wookie
Foto inferior derecha: un vigilante de seguridad

domingo, 15 de agosto de 2010

Se Gesta Fighting Fantasy

Fighting Fantasy

Todos los Games Day atraían a promotores y curiosos de diversas empresas relacionadas de alguna forma con el mundo del ocio, pero en su mayor parte se trataba de gente con una mentalidad conservadora cuyo interés por lo que estaba sucediendo en el colectivo rolero era muy pasajero, un vistazo rápido y tras menear negativamente la cabeza desaparecían mascullando sobre las modas pasajeras y lo poco que iba a durar este hobby. No obstante algunos observadores tenían una visión más amplia y una mayor capacidad para asumir riesgos. No pocas editoriales habían empezado a informarse sobre lo que parecía un mercado emergente y tanteaban estas nuevas formas de acercarse al público más joven.

La editorial inglesa Penguin Books había publicado en 1979 un libro llamado Playing Politics del autor Michael Laver, básicamente el concepto era llevar el mundo de la política a un entorno de juego o simulación, bastante alejado de los juegos de rol en su temática, pero ante el desconocimiento general que había en aquel momento sobre lo que era este tipo de ocio les pareció una magnífica idea enviar a alguien al Games Day de 1980 para promocionarse un poco. Este alguien fue Geraldine Cooke quien conforme avanzaba el día estaba cada vez más impresionada por la cantidad de gente que acudía a este evento y lo entregados que parecían a una clase de ocio que casi no podía entender. Naturalmente Ian y Steve se acercaron a charlar un rato con ella (era parte de su función como anfitriones de la convención) y acabaron dedicándole un tiempo realmente largo. Pasaron mucho rato charlando de los juegos y de sus ramificaciones, de sus posibilidades de futuro y de lo que estaban haciendo otras editoriales al respecto, y al terminar la charla habían llegado a una especie de acuerdo previo, a saber, los dos compañeros escribirían una especie de guía resumida explicando lo que era el rol, algo así como la charla que mantuvieron con Geraldine pero en forma escrita para facilitar la entrada en el hobby de aquellas personas que sintieran interés pero que no tuvieran ni idea de lo que era jugar a rol. Una vez terminada una sinopsis del manuscrito se lo enviarían a la editorial y si gustaba al equipo directivo pasarían a hablar de su publicación. Este concepto no es que fuera algo muy novedoso, conforme la fama de Dungeons & Dragons se extendía, grupos más o menos aprovechados/astutos de editores y escritores ya habían explotado esta fórmula, en ocasiones con gran éxito, en otras, con litigios abiertos entre los editores por los derechos de los juegos reseñados en dichas guías.

Una vez pasada la fiebre del Games Day los dos compañeros empezaron a darle vueltas al asunto y, una vez más, la reunión celebrada en el pub frente a unas cervezas daría lugar a grandes ideas. En vez de una simple y anodina guía ¿por qué no crear una aventura introductoria para un solo jugador? El concepto de hiperficción ya se había utilizado con éxito en proyectos como los libros de Elige Tu Propia Aventura y como apoyo didáctico en las escuelas; tomar esto como base pero aumentado con la ayuda de la dinámica de los juegos de mesa y de rol (como el combate contra monstruos y enemigos o la acumulación de objetos útiles), podía proporcionarles un punto de partida. La temática podría variar enormemente, aunque Steve propuso en un primer momento ir a lo seguro y basar la aventura en El Señor De Los Anillos, encarnando al mismísimo Gandalf, pero esta idea fue pronto descartada debido a las múltiples dificultades relativas a los derechos de autor que ya os podréis imaginar.
El primer esbozo era muy simple, apenas un par de encuentros, casi sin historia y basándose casi completamente en ilustraciones (fagocitadas de un módulo de D&D). El título elegido para este primer borrador fue The Magic Quest. Sea como sea la idea básica de lo que más tarde serían los libros de Fighting Fantasy (Lucha Ficción) estaba claramente presente. Un poco de maquetación y estaban listos para presentarlo ante los editores de Penguin, así que tal y como habían acordado llevaron el proyecto al despacho de Geraldine. El gran problema, desconocido para ellos en el momento, era que Penguin estaba pasando por un mal momento económico y se había decidido no aceptar manuscritos de ningún autor novel al menos durante un tiempo, esto sumado a lo novedoso de su propuesta hizo que Geraldine no mostrara el proyecto en la editorial durante una larga temporada. Así pasó casi un año antes de que la editora volviera a llamarles, pero esta parte de la historia habrá de ser contada más adelante.

Un detalle que si es muy llamativo durante este primer momento del desarrollo de los libro juegos sucedió durante una de las visitas de Steve Jackson a las convenciones de los Estados Unidos. Allí y estando su propuesta aún esperando en algún cajón de la central de Penguin, mientras charlaba con uno de los distribuidores sobre la más rabiosa actualidad de los distintos países, Steve le comentó la idea que habían tenido sobre los libros interactivos. Su contertulio, tras exclamar un -¡No puedo creerlo!- corrió a la parte trasera de su stand y volvió con un manuscrito para un sistema de juego muy similar al ideado por ellos, pero para ser usado con un juego de rol propiamente dicho. Esto sólo demuestra que la afición se movía por derroteros muy similares, y los dos amigos simplemente fueron los primeros en dar salida comercial a esta idea.


El número 21, de Octubre/Noviembre, es una White Dwarf agridulce. A Mary Common en la maquetación se le une John Bradley. Sus contenidos eran de la calidad acostumbrada, la portada de Robert Adams era muy buena y hasta incluso incluía uno de esos mini-juegos de tablero hexagonal, llamado Survival! Obra de Bob McWilliams; pero una triste noticia acompañaba al editorial de Ian. Robert Owens, quien había ocupado el cargo de Dirección Artística, había sufrido un accidente durante sus vacaciones en Francia, perdiendo la vida. Ian dedicó este número a su memoria, y con este homenaje es justo recordar este número de la revista, no como la White Dwarf 21, sino como el número de Robert Owens.